“Me encontré con equipos de los distintos países ávidos por seguir soñando y creciendo…”

Junio 9, 2008

Entrevista a Claudio Castro, Director Social de UTPMP

Qué te motivó a aceptar el desafío del cargo?
Es un poco intimidante la propuesta de dirigir un proyecto de voluntariado presente en 12 países de Latinoamérica y con proyecciones de crecimiento gigantescas. Pero al final, no es más que un rol dentro de una institución en la que he dejado muchas ganas y energías. Yo diría que las motivaciones son muy similares a las de cualquier voluntario del proyecto: terminar con la pobreza extrema que afecta a millones de personas en nuestro continente, tener la maravillosa posibilidad de formarme junto a miles de voluntarios, dejándome interpelar profundamente por la experiencia de los asentamientos marginales, y tener la certeza de estar participando de una organización que no busca nada menos que cambiar la realidad de un continente.

Con qué te encontraste cuándo asumiste la Dirección Social de UTPMP?
A comienzos del 2008 UTPMP es una organización que ha madurado mucho, haciendo eco de una historia marcada por el aprendizaje. El gran fruto de los años anteriores fue dejar un proyecto ordenado en gran medida, con claros conceptos institucionales, de bases compartidas y con un profundo sentido latinoamericano. Al mismo tiempo, y tomando como base ese diagnóstico, me encontré con equipos de los distintos países ávidos por seguir soñando y creciendo, de aumentar sus impactos locales, y con una fuerte necesidad de encontrarse para compartir sus experiencias y seguir buscando fórmulas
, nacidas desde los jóvenes universitarios en contacto con los pobladores de los asentamientos marginales, para trabajar juntos por el desarrollo de sus respectivos países.
 

Cuáles son tus metas en la organización?
Mi principal interés durante estas primeras semanas ha sido enriquecer mi perspectiva del proyecto conociendo la realidad y los sueños de cada uno de los equipos en Latinoamérica. Así, me he dado cuenta que el gran objetivo para el 2008 es poder llenar de sentido el trabajo que estamos desarrollando, con una profunda reflexión y con actividades potentes que nos permitan denunciar frente a la sociedad las tremendas injusticias de las que somos testigos semana a semana. Mi meta es que UTPMP siga creciendo, con todos los desafíos estructurales asociados a la magnitud que ha alcanzado, permitiendo que los jóvenes universitarios tengamos un espacio para soñar la Latinoamérica que queremos. Que cada equipo tenga la valentía y la irreverencia para molestar constantemente a una sociedad dormida frente a los excluidos de nuestro continente.
De a ratos siento que no nos damos cuenta del proyecto que tenemos entre las manos: somos miles de jóvenes de distintos países, que junto a la gente con la que trabajamos en las comunidades nos formamos para cambiar radicalmente el presente y el futuro de nuestros pueblos. Mi meta es que nunca dejemos de sentir esa enorme responsabilidad que tenemos sobre nuestros hombros.
Estoy seguro que el Encuentro Latinoamericano de este año en Argentina se va a transformar en el espacio que hace tiempo necesitamos para encontrarnos y compartir juntos estos sueños; el espacio para redescubrir nuestro continente, y hacer una invitación potente a que todo el mundo conozca la Latinoamérica que hemos descubierto gracias a nuestro trabajo.
 

Qué institución quieres dejar el día que te tengas que ir?
Primero que todo, seguiremos trabajando arduamente por completar nuestra meta de estar presentes en toda Latinoamérica al 2010. Desde ese punto de vista espero dejar una institución que consolide su crecimiento de una manera responsable y de excelencia, pero que al mismo tiempo se la juega sin contemplaciones a la hora de llegar a todas las personas que hoy están sufriendo por no tener las condiciones mínimas que le permitan una vida digna.

Así, creo que UTPMP debe ser una organización que cambie las prioridades de nuestro continente, gritando a los 4 vientos que nosotros creemos profunda e irrestrictamente en las familias de los asentamientos marginales, y que no estamos dispuestos a permitir que sean excluidos del crecimiento y el desarrollo de nuestros países. Nuestro mensaje es idealista y radical: confiamos ciegamente en su capital humano y en sus fortalezas, y esperamos que esa confianza trascienda a nuestra visión de la sociedad latinoamericana, a la forma en que se desarrollan las políticas públicas, de juventud, de participación. Esta afirmación encuentra su sentido en la experiencia desarrollada a partir de las construcciones de viviendas de emergencia y del trabajo semana a semana junto a las personas de asentamientos, que nos permite descubrir la parte más rica de nuestro continente. 

Cómo sueñas Latinoamérica en el 2010?
Sueño con una sociedad distinta, que reconociendo sus diferencias económicas, étnicas y culturales, es capaz de reconocer en el otro a una persona igual en dignidad. Sueño con universitarios comprometidos con su país, dispuestos a entregar su vida por las personas que más los necesitan. Sueño con un continente alegre, que trabaja unido y sin fronteras, en el que (para ese entonces) los miles de jóvenes que pasaron por la experiencia de UTPMP cumplan un rol preponderante en el desarrollo de sus países.