Bajo el lema de “Una persona puede realizar grandes obras, pero un país entero puede cambiar la historia”, Un Techo para Chile proclamó su compromiso (de cara al 2010, a tan sólo 438 días del Bicentenario) junto a los principales actores sociales que luchan por un Chile sin campamentos.
La campaña, calificada como un hito sin precedentes en Chile, se lanzó el lunes 22 de junio bajo la urgencia de que aún hay 20 mil familias viviendo en campamentos.
Una de las actividades fue la Colecta Nacional Techo a Mil (“Luca por Nuca”), en la que más de 10 mil voluntarios se desplegaron viernes, sábado y domingo, por todas las esquinas de Chile, recolectando dinero y comprometiendo a todos con un 2010 sin campamentos.
“Lo que en 1997 fue el sueño de un grupo de jóvenes que construyeron mediaguas en Curanilahue, hoy se convierte en realidad. Estamos transformando los campamentos en barrios; cambiando la historia de Chile y de todo el continente, porque nuestro país va a ser el primero en Latinoamérica en terminar estructuralmente con los campamentos”, manifestó el Padre Felipe Berríos SJ, fundador y Capellán de Un Techo para Chile.
Y es que, a 438 días del Bicentenario, la urgencia de terminar con los campamentos toma más fuerza. “De las 135 mil familias que vivían en campamentos en 1997, hoy sólo quedan 20 mil. Y, lo más potente es que el 2010 sin campamentos ya no es sólo meta de una fundación, sino se ha convertido en la lucha de un país entero por terminar con la forma más evidente de exclusión: los campamentos”, explicó Gonzalo Cerda, Director Social de Un Techo para Chile.
Este año la meta de dos mil millones de pesos fue superada ampliamente. Tras el emocionante programa especial “Chile sin campamentos” (transmitido por las pantallas de Canal 13), se cerró definitivamente el conteo de la colecta Techo a Mil.


El dinero recaudado permitirá a la fundación poder seguir trabajando con las 20 mil familias que aún viven en campamentos. Este trabajo implica no sólo la construcción de mediaguas, sino la implementación de un completo plan de Habilitación Social (que contempla planes de Educación, Salud, Bibliotecas, micro-créditos, entre otros), y el mejoramiento de las viviendas definitivas en los proyectos que gestiona Un Techo para Chile.
“Sólo queda un año para cumplir la meta: que todos los chilenos tengan un techo digno. Sabemos que estamos en un año de crisis económica, pero no podemos olvidar que existen familias que viven con alrededor de $35.000 mensuales”, explica Felipe Berríos.
Porque el trabajo de Un Techo para Chile sigue, y el llamado es cambiarle el rostro al país. Es que 20 mil familias ya no vivan entre plásticos, sin agua potable, luz o alcantarillado. Es que todo el país se una por la causa que Chile más necesita. Es una meta de la sociedad entera. Es una invitación a hacer historia. Y eso es lo que hacen más de 15 mil voluntarios de Un Techo para Chile, pobladores de campamentos, empresas y autoridades de gobierno.
Cambiar la vida de 20 mil familias está en nuestras manos. Por eso aún se pueden realizar aportes y comprometerse con un 2010 sin campamentos
sumándose a la causa –CON UN SOLO CLICK– por un 2010 sin campamentos aquí.