La otra cara de la salud

Julio 15, 2009

El sábado 23 de mayo se realizó una jornada de vacunación contra la gripe estacional en los asentamientos Primero de Mayo, Nuevo Buenos Aires y Los Sueños, coordinada por el equipo del Plan de Salud de UTPMP Urugay junto  con la emergencia móvil SEMM. Se vacunaron aproximadamente 360 personas. Con la excusa de esta experiencia, Sebastián Lema, sub director de Habilitación Social de UTPMP Uruguay, reflexiona en la siguiente columna de opinión sobre el actual sistema de salud en Uruguay.

foto columna hs UTPMP Uruguay

“En este país se vive como en el tercer mundo pero se muere como en el primero”. Uruguay es un país que está muy avanzado en la transición epidemiológica, o sea que las muertes por enfermedades transmisibles, como infecciones producidas por parásitos, bacterias o virus, cedieron el primer lugar a las enfermedades no transmisibles, entre las que se destacan las enfermedades cardiovasculares, cáncer y accidentes de tránsito. Esto es un rasgo distintivo de los países desarrollados, “se muere como en el primer mundo”, y es un orgullo que nos destaca del resto de los países de Latinoamérica, por eso es necesario mantener este estatus. Pero la realidad no es tan simple como decir que sólo el 3% de la población muere de enfermedades infecciosas: ¿dónde está ese 3%? Se encuentra en los asentamientos donde las condiciones de saneamiento, agua potable, hacinamiento y vivienda son deplorables.

Cuando los datos del Catastro Nacional de Asentamientos dicen que el 90% de los asentamientos no tiene saneamiento y que el 26% de las familias residentes en asentamientos viven en chapa, cartón y costanero, significa que los niños que viven ahí seguramente van a tener parásitos e infecciones respiratorias. Esto provoca graves trastornos en su desarrollo, asistencia y rendimiento escolar, e implica que conforman la mayoría de las muertes de ese 3%.

La realidad de este país es que hay una población que vive  y muere como en el tercer mundo, y que las actividades de prevención de enfermedades infecciosas, como la vacunación, muchas veces no llegan a cubrir este sector de la población. Un Techo para mi País debe aprovechar estas políticas de prevención y extenderlas hacia las zonas más carenciadas para cumplir con el sentido de universalidad de la salud.

Sebastián Lema
Sub director de Habilitación Social
UTPMP Uruguay


Equipo uruguayo cuenta la realidad de su país

Junio 9, 2008

Catastro de Asentamientos en UruguayUn grupo compuesto por 100 voluntarios llevaron adelante el primer Catastro Nacional de Asentamientos en Uruguay. El 3 de mayo comenzó el trabajo que en las próximas semanas se ampliará al resto del país.

Con todo el equipo en los asentamientos de Montevideo, el catastro es hecho a través de encuestas aplicadas en todas las zonas del país. Con esa iniciativa se busca identificar la situación de las comunidades existentes en Uruguay y caracterizarlas. Se buscan establecer líneas de acción que contribuyan a la mejora de las condiciones de vida de las familias que habitan los asentamientos.

“Es imprescindible detectar la totalidad de los asentamientos, establecer sus urgencias y características para tener un panorama completo de la situación nacional y que a la vez nos permita ajustar una mejor intervención”, contó Mauro Arrieta, Coordinador de la actividad. “Para esto es necesario llegar e investigar de manera minuciosa cada rincón del país”, completó.

Además de mejorar la intervención, con ese conteo el equipo también pretende generar conocimiento científico que tenga incidencia en el ámbito público en la denuncia de la pobreza como situación de injusticia social.

En la encuesta del catastro son medidos distintos aspectos del asentamiento como medioambientales, historia (cómo se formó el asentamiento y en qué condiciones), acceso a servicios, estado de las viviendas, nivel organizativo/liderazgos dentro del asentamiento/presencia de organizaciones sociales en el barrio y cercanía de fábricas/empresas en las inmediaciones del asentamiento.

La actividad también fue muy importante como un factor motivador para el equipo uruguayo. “La experiencia en la escuela durante la jornada fue excelente”, dice Maira Stagnari, Coordinadora de la actividad. “Creo que a pesar de que era una actividad nueva, en la que los voluntarios llevaron adelante algo que nunca habían hecho, se generó un clima muy divertido, de entusiasmo, y se notó una unión grupal muy importante”.