En la construcción masiva del 31 de octubre y 1° de noviembre, UTPMP – Argentina construyó la casa 1000 en el país. En aquel fin de semana, 1500 voluntarios construyeron 130 viviendas junto a familias en situación de extrema pobreza del conurbano bonaerense.
La actividad se realizó en 7 barrios de Buenos Aires en simultáneo: San Blas (Bella Vista), La Hoya (Malvinas Argentinas), El Triunfo y Nicole (La Matanza), Villa Nueva (Berisso), Eucaliptus (Ensenada) y Ringuelet (La Plata). Aunque la lluvia no haya dado tregua en los dos día de construcciones, el trabajo de los voluntarios y de las familia no fue interrumpido.
Para Agustín Algorta, Director Social de UTPMP- Argentina, la construcción de la casa 1000 representa una responsabilidad aún mayor de la organización. “Esta es la prueba concreta que con esfuerzo y compromiso las cosas pueden cambiar. Sabemos que queda un enorme trabajo por hacer y que es necesario que toda la sociedad se involucre y tome conciencia de la importancia del trabajo en conjunto porque millones de argentinos aún viven en situación de extrema pobreza”.
Ignacio Gregorini, voluntario de UTPMP, explicó: “Las ganas de seguir aumentan cuándo uno ve la realidad diaria en la que viven las familias, ahí es cuando el esfuerzo se multiplica. El hecho que las familias puedan pasar la próxima lluvia secos, en una vivienda digna, se vuelve el motor más fuerte sin importar si uno está empapado, cansado, con frío y completamente embarrado.”
—————————-
Casa 1000 de UTPMP – Argentina em um fim de semana de chuva
Na construção massiva dos dias 31 de outubro e 1° de novembro, UTPMP – Argentina construiu a milésima casa no país. Naquele fim de semana, 1500 voluntários construíram 130 casas de emergência junto a famílias em situação de extrema porbreza da região metropolitana de Buenos Aires.
A atividade se realizou em 7 bairros da capital argentina simultaneamente: San Blas (Bella Vista), La Hoya (Malvinas Argentinas), El Triunfo e Nicole (La Matanza), Villa Nueva (Berisso), Eucaliptus (Ensenada) e Ringuelet (La Plata). Ainda que a chuva nao tenha dado trégua nesses dois dias de construção, o trabalho dos voluntários e das famílias não foi interrompido.
Para Augustín Algorta, Diretor Social de Um teto para meu País – Argentina, a construção da casa 1000 representa uma responsabilidade ainda maior para a organização. “Esta é uma prova concreta que, com esforço e compromisso, as coisas podem mudar. Sabemos que falta um enorme trabalho para fazer e que é necessário que toda a sociedade se envolva e tome consciência da importância do trabalho em conjunto, porque milhões de argentinos ainda vivem em situação de extrema pobreza.
Ignacio Gregorini, voluntario de Um Teto para meu País, explicou: “A vontade de continuar aumenta quando uma pessoa vê a realidade diária em que vivem as famílias, momento em que o esforço se multiplica. O fato de que as famílias possam passar a próxima chuva sob um teto digno se transforma no nosso principal motor estimulante, sem importar se estamos encharcados, cansados, com frio ou encobertos de barro pelo corpo”.


Escrito por utpmp 


Escrito por utpmp 
Escrito por jricci 

