Entre el 3 y el 12 de abril cientos de voluntarios de Un Techo para mi País construyeron 333 viviendas de emergencia en Colombia, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Uruguay, Costa Rica, Paraguay, Perú, Ecuador y Argentina, para que más familias latinoamericanas tengan un techo más digno donde vivir.
En cada país las construcciones tuvieron características especiales, sin embargo, hay algo muy fuerte que nos une a todos y es la convicción de erradicar la extrema pobreza del continente.
El Salvador

Para el equipo de UTPMP El Salvador, la construcción de semana santa fue un verdadero hito, siendo la primera vez que construyen en zonas urbanas. Durante tres días, 150 voluntarios llegaron al departamento de La Libertad para construir junto a 15 familias de los asentamientos La Cima y El Trébol.
En relación a este último, Carlos Salamanca, voluntario hace cuatro años, comentó: “La comunidad de El Trébol es una representación gigantesca de la desigualdad social de El Salvador y Latinoamérica. Cerca del Trébol quedan restaurantes lujosos, centros comerciales con alta tecnología, las residenciales de las familias más adineradas del país, entre otros. Estar en el trébol fue como estar en la mancha negra de una página blanca pero no por sus familias, sino por las condiciones de los hogares en que viven y porque todo lo que estaba alrededor es completamente opuesto a la comunidad”. Y agregó: “Ese sentimiento de indignación debe alimentarnos a los jóvenes para seguir trabajando junto con las familias que viven en extrema pobreza por integrarlas a la sociedad y denunciar porque tengan oportunidades reales para cambiar su situación”. Carlos Salamanca remarcó la alegría de las ocho cuadrillas y el amor con que las familias los recibieron. “Al final de las construcciones tuvimos un aterrizaje en un parque donde los 150 voluntarios forjamos el compromiso que en agosto nos la jugaremos por llegar a la mayor cantidad posible de familias en la comunidad las victorias donde viven 800 familias en condiciones infrahumanas e indignantes”, concluyó.
Costa Rica

Entre el martes 7 y el sábado 11 de abril 300 voluntarios de UTPMP Costa Rica se movilizaron hacia algunas de las zonas más afectas por el terremoto del 8 de enero. En Sabana Redonda, lugar en el que últimamente se han presentado disturbios por parte de los vecinos al exigirle acciones al Gobierno, se levantaron 36 viviendas de emergencia para los casos más urgentes. Además, se intervino por primera vez en Los Cartagos, en esta comunidad se construyeron 9 viviendas pues la mayoría de los afectados, a falta de asistencia por parte de las instituciones correspondientes, han abandonado la zona. En Poasito 12, 18 en Vara Blanca y 3 módulos provisionales (cuentan como 6 porque son dos mediaguas juntas) que se utilizan como comedor, y como aulas en la Escuela de Poasito y en la Telesecundaria de Fraijanes. Con esta construcción, UTPMP Costa Rica ayudó a que 182 familias que sufrieron la pérdida o destrozo de su hogar por el terremoto, puedan tener donde dormir.
Nicaragua

Por otro lado, en UTPMP Nicaragua, 200 voluntarios de las principales universidades construyeron 25 viviendas de emergencia en los asentamientos Los Martínez, 30 de Mayo y Milagro de Dios, ubicados en la capital del país centroamericano. Según comentó Luis Bonilla, director Ejecutivo de UTPMP Nicaragua, “fueron las primeras construcciones con varias escuelas en Nicaragua, el staff era totalmente nicaragüense y se terminaron las casas a tiempo”. Javiera Serani, directora Social de UTPMP Nicaragua, aseguró que las construcciones fueron un hito importante porque “la mayoría eran nuevos voluntarios y habían conocido el techo a partir de las distintas campañas que hicimos en las universidades o por algún amigo que les hubiese contado”. Y, en relación a los objetivos del equipo, sostuvo: “Nuestra meta es construir 135 viviendas en el 2009, llevamos 39 y estamos seguros que vamos caminando hacia lograrlo y a consolidarnos como verdaderos agentes de cambio en el país, Semana Santa es el banderillazo de salida para esta institución que tiene mucho que dar por Nicaragua y que cada día une a más y más Nicaragüenses bajo un solo techo, el de la dignidad, la justicia y el desarrollo del país”.
Guatemala

Chuarrancho es uno de los municipios más marginados del departamento de Guatemala. Es un pueblo, que queda a una hora y media de la ciudad, ubicado en la orilla de la carretera en mal estado y muchos árboles de mangos. UTPMP Guatemala, tuvo la oportunidad de conocer a 16 familias: las de de Francisca, Antonia, Sofía, Esaú, Manuel, Ángel, Héctor, Magdalena, Marcelina, Leonarda, David, Ricarda, Martha, Josefa, Felipa y María. Según Celia Salazar, coordinadora de comunicaciones, fueron “súper lindas y marcaron los corazones de los 110 voluntarios que construyeron”. Melissa Padilla, directora Social de UTPMP Guatemala, comentó que “al principio construir en Semana Santa fue una idea impensable para el equipo” porque la mayoría de los jóvenes viajan de vacaciones al puerto con sus amigos. Sin embargo, detalló con convicción: “Hoy estamos seguros que estos jóvenes que se acercaron a la realidad de su país, ahora les costará volver a cerrar sus ojos o dejar de escuchar”. Y agregó: “Nos queda un gran trabajo, aquella idea impensable demostró que el cambio si es posible, que los agradecimientos son mutuos y que estas transformaciones internas harán una Guatemala feliz que canta con orgullo su himno”.
Las construcciones de UTPMP no fueron únicamente en Centroamérica. Cientos de familias sudamericanas conocieron a los voluntarios de UTPMP y compartieron una semana santa cargada de esperanza.
Argentina

En Argentina hubo una construcción de equipo que se llevó a cabo en la sede regional de Río Cuarto (provincia de Córdoba). Al menos 280 voluntarios de los equipos de Buenos Aires, Río Cuarto y Córdoba se reunieron el viernes pasado a la mañana. Agustín Algorta, director Social de UTPMP Argentina dijo: “Durante todo el día estuvimos reunidos entre las tres sedes compartiendo las distintas experiencias”. El sábado y domingo fueron a Las Delicias donde construyeron junto a 25 familias. Ana Luz, voluntaria de Detección y Asignación de Río Cuarto describió: “Nuestro regreso aquí luego de cuatro casas construidas en mayo de 2007 es signo de que en este rincón de la ciudad hay nuevos asentamientos, continúan las carencias de servicios esenciales, y el hacinamiento se ha convertido en el primer indicador social en el ranking oculto de la pobreza. La vía férrea constituye una verdadera frontera que los separa y los mantiene a la mayoría de sus habitantes fuera de las posibilidades de contar con servicios, de progresar, de ver un porvenir mejor”. Sin embargo, aclaró: “Este panorama que resulta desalentador para muchos, no quita las ganas de seguir trabajando y de vivar con los labios húmedos los sueños de todos”.
Colombia

También en UTPMP Colombia hubo sorpresas! La convocatoria de voluntarios para la construcción de 30 viviendas de emergencia superó todas las expectativas, en Villa Mercedes (Bogotá) se esperaban 180 y fueron 250, había voluntarios de las regionales, incluso de países europeos como Alemania y Finlandia. Y en Danubio (Pereira) 70 jóvenes de diferentes ciudades se unieron para compartir con 10 familias. “En Villa Mercedes las familias de la comunidad fueron muy generosas y dispuestas a ayudar, por ejemplo prestaron una bodega para el acopio de materiales, además la policía nos colaboró con el transporte de los mercados de las familias y el agua para los voluntarios”, describió Ana María Valencia, directora de Comunicaciones de UTPMP Colombia.
Paraguay

Sin una sola nube y con un intenso calor, 180 voluntarios paraguayos -junto con brasileros y argentinos que viajaron para la construcción- pudieron compartir con 40 familias varias rondas de tereré (bebida helada, con hierbas refrescantes y yerba mate). El asentamiento se llama Cateura, era un lago en el que toda Asunción y Gran Asunción depositaba su basura hasta que finalmente fue constituido como vertedero, el lago hoy ya no existe pues fue cubierto totalmente por basura, fue rellenado con unos metros de arena y a partir de esto la gente empezó a ocupar el lugar y vivir de la basura.
Ecuador

Entre el jueves 9 y el domingo 12 de abril, 230 jóvenes voluntarios se sumaron al sueño de UTPMP Ecuador y construyeron 17 viviendas de emergencia en la Parroquia de Guangaje, Provincia Cotopaxi, a 4100 metros de altura sobre el nivel del mar. Se trata de una comunidad indígena, de la cultura Panzaleo, la quinta comunidad con mayor hacinamiento de la región sierra del país. El hecho de que las familias pertenecieran a esta cultura y que la mayoría de las personas adultas sólo hablaban Kichwa, permitió que los voluntarios compartieran parte de las tradiciones de la cultura indígena del país, lo que fue un desafió más, para lograr la integración que buscamos entre estas dos realidades. Los niños fueron nuestros traductores, ya que ellos aprenden el castellano en la escuela, y probamos todos los manjares de la sierra ecuatoriana que las familias con mucho sacrificio nos brindaron: habas, caldo de borrego, caldo de gallina, y cuy.
Durante esos 4 días a pesar del frío intenso, la lluvia, y para algunos también la altura, no se vieron aplacadas las ganas de los voluntarios de construir una realidad diferente para estas familias. La última noche, del sábado al domingo, cada cuadrilla durmió en la casa que había construido, lo que dio un cierre diferente a la experiencia, porque no solo los volvió constructores más exigentes sino que además fue una instancia más para vivir la realidad que estas familias viven a diario. La noche sin la comodidad de la luz eléctrica, y soportando el frío de los 4100 metros de altura, redobló las ganas de esas 230 voluntades de construir un país más justo.
Uruguay
En los asentamientos La Aldea, Simón del Pino y Nuevo Ellauri, que se ubican en el barrio Nuevo Ellauri (Montevideo), 250 voluntarios universitarios de construyeron 57 viviendas de emergencia entre el 3 y 7 de abril. Florencia Amaro, coordinadora de prensa de UTPMP Uruguay, contó cómo se vivieron esos días en Nuevo Ellauri. “La construcción fue un éxito. Se trató la primera extendida con universitarios. La respuesta fue excelente y se hizo evidente en los cuatro días de convivencia, en las jornadas de reflexiones y en la perseverancia y dedicación durante la construcción. Esto se manifestó claramente en cómo cada cuadrilla sorteó las dificultades de los terrenos: tuvimos que recurrir a pilotes de dos metros de altura por los desniveles del terreno!”. Además, Florencia agregó que la construcción se enmarcó en la campaña con universidades que comenzó el 16 de marzo. “El eje de la campaña y la invitación a la construcción era el siguiente aviso clasificado: Excelente oportunidad – estudiante de cualquier orientación que mientras construye su futuro también quiera construir el de su país”, aclaró.
Perú

El lema de la construcción en Perú fue POBREZA NO, en esta ocasión fueron en el distrito San Juan de Miraflores, donde ya se construyeron 87 viviendas de emergencia. El miércoles pasado, 150 voluntarios llegaron para conocer, compartir y ayudar a que 27 familias de los asentamientos Villa Alborada, La Planicie, El Mirador y Nueva Florida tengan un techo más digno donde vivir. Fabricio Navarro, voluntario de UTPMP Perú y Jefe de construcciones aclaró que “posiblemente sea muy difícil el poder explicar la motivación y las experiencias que uno vive en una construcción… posiblemente sean diversas las razones por las cuales regresamos algunos a construir, pero lo que sí creo tener claro es que el tiempo y la energía que gastamos se ve enteramente remunerado con cada minuto que pasamos con las familias beneficiadas, cuando tenemos ya la casa completada”. Y, sintetizó: “Esta vez fueron 27 familias, 27 viviendas, 27 modos de vida cambiados radicalmente, 27 promesas de una vida mejor y aproximadamente 150 voluntarios que sonrieron, jugaron, sudaron y trabajaron codo a codo con cada una de las familias beneficiadas por una promesa de un país mejor”.