El sábado 23 de mayo se realizó una jornada de vacunación contra la gripe estacional en los asentamientos Primero de Mayo, Nuevo Buenos Aires y Los Sueños, coordinada por el equipo del Plan de Salud de UTPMP Urugay junto con la emergencia móvil SEMM. Se vacunaron aproximadamente 360 personas. Con la excusa de esta experiencia, Sebastián Lema, sub director de Habilitación Social de UTPMP Uruguay, reflexiona en la siguiente columna de opinión sobre el actual sistema de salud en Uruguay.

“En este país se vive como en el tercer mundo pero se muere como en el primero”. Uruguay es un país que está muy avanzado en la transición epidemiológica, o sea que las muertes por enfermedades transmisibles, como infecciones producidas por parásitos, bacterias o virus, cedieron el primer lugar a las enfermedades no transmisibles, entre las que se destacan las enfermedades cardiovasculares, cáncer y accidentes de tránsito. Esto es un rasgo distintivo de los países desarrollados, “se muere como en el primer mundo”, y es un orgullo que nos destaca del resto de los países de Latinoamérica, por eso es necesario mantener este estatus. Pero la realidad no es tan simple como decir que sólo el 3% de la población muere de enfermedades infecciosas: ¿dónde está ese 3%? Se encuentra en los asentamientos donde las condiciones de saneamiento, agua potable, hacinamiento y vivienda son deplorables.
Cuando los datos del Catastro Nacional de Asentamientos dicen que el 90% de los asentamientos no tiene saneamiento y que el 26% de las familias residentes en asentamientos viven en chapa, cartón y costanero, significa que los niños que viven ahí seguramente van a tener parásitos e infecciones respiratorias. Esto provoca graves trastornos en su desarrollo, asistencia y rendimiento escolar, e implica que conforman la mayoría de las muertes de ese 3%.
La realidad de este país es que hay una población que vive y muere como en el tercer mundo, y que las actividades de prevención de enfermedades infecciosas, como la vacunación, muchas veces no llegan a cubrir este sector de la población. Un Techo para mi País debe aprovechar estas políticas de prevención y extenderlas hacia las zonas más carenciadas para cumplir con el sentido de universalidad de la salud.
Sebastián Lema
Sub director de Habilitación Social
UTPMP Uruguay


