Reflexión sobre la violencia

Son las doce y diez, me siento frente a mi ventana y le doy gracias a Dios por haberme permitido regresar a casa sin novedad. Escucho cómo mi familia duerme, los cuento y los vuelvo a contar mientras los escucho dormir. Reflexiono y me doy cuenta de que hoy algunos de nuestros compatriotas no corrieron con la misma suerte. Hoy mismo, mientras yo le doy gracias a Dios, alguien llora en la oscuridad porque la violencia y la ambición de los hombres lo ha dejado huérfano, viudo, sin un hermano, sin un nieto, pero sobre todo, lo ha dejado con un enorme vacío que lucha por no permitir que su corazón se llene de rencor y de odio.

Y mientras me pregunto si toda esta inseguridad y la violencia imparable que hemos vivido en los últimos días tiene solución, mientras me pregunto si a lo mejor en algún lugar recóndito de este MI país existe un hombre o una mujer con la calidad humana necesaria para guiarnos por el camino de la paz y de la prosperidad, empiezo a sentir como el miedo y la incertidumbre invaden mi visión del futuro. Pienso en los miles de guatemaltecos que se sienten igual que yo, quizás peor que yo, porque mañana tendrán que levantarse temprano y abordar un bus público, caminar por una zona de alto riesgo o seguir buscando trabajo en lugares donde lejos de contratar están despidiendo al personal.

Y luego pienso en el TECHO, pienso en la belleza de la labor que hacemos, en lo indescriptible que embarga mi corazón cuando me entrego de lleno a alguien que me necesita. Hoy más que nunca, pienso en las pocas cosas que dan felicidad, esperanza y hacen soñar a los guatemaltecos con un futuro más justo, más humano, más fraterno. Y es en esta misma escasez en la que encuentro cómo la belleza del techo brilla aún más, y con este pensamiento me voy a dormir… con una sonrisa en mis labios y con el firme propósito de seguir día con día convirtiéndolo en algo más y más grande. Para que cada día sean más los chapines que como yo, hoy, se vayan a la cama con una sonrisa en los labios y esperanza en sus corazones.

Saludos hermanos techeros,

Andrés Cano Sierra
Coordinador de Recursos
UTPMP Guatemala

Una respuesta para “Reflexión sobre la violencia”

  1. christian Dice:

    “La violencia es el miedo a los ideales de los demás”.

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