Un grupo compuesto por 100 voluntarios llevaron adelante el primer Catastro Nacional de Asentamientos en Uruguay. El 3 de mayo comenzó el trabajo que en las próximas semanas se ampliará al resto del país.
Con todo el equipo en los asentamientos de Montevideo, el catastro es hecho a través de encuestas aplicadas en todas las zonas del país. Con esa iniciativa se busca identificar la situación de las comunidades existentes en Uruguay y caracterizarlas. Se buscan establecer líneas de acción que contribuyan a la mejora de las condiciones de vida de las familias que habitan los asentamientos.
“Es imprescindible detectar la totalidad de los asentamientos, establecer sus urgencias y características para tener un panorama completo de la situación nacional y que a la vez nos permita ajustar una mejor intervención”, contó Mauro Arrieta, Coordinador de la actividad. “Para esto es necesario llegar e investigar de manera minuciosa cada rincón del país”, completó.
Además de mejorar la intervención, con ese conteo el equipo también pretende generar conocimiento científico que tenga incidencia en el ámbito público en la denuncia de la pobreza como situación de injusticia social.
En la encuesta del catastro son medidos distintos aspectos del asentamiento como medioambientales, historia (cómo se formó el asentamiento y en qué condiciones), acceso a servicios, estado de las viviendas, nivel organizativo/liderazgos dentro del asentamiento/presencia de organizaciones sociales en el barrio y cercanía de fábricas/empresas en las inmediaciones del asentamiento.
La actividad también fue muy importante como un factor motivador para el equipo uruguayo. “La experiencia en la escuela durante la jornada fue excelente”, dice Maira Stagnari, Coordinadora de la actividad. “Creo que a pesar de que era una actividad nueva, en la que los voluntarios llevaron adelante algo que nunca habían hecho, se generó un clima muy divertido, de entusiasmo, y se notó una unión grupal muy importante”.


